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La empresa Nipón Telegraph and Telephone Corporation (NTT) sorprendió al mundo al desarrollar una "red humana local", a la que llamaron RedTacton (www.redtacton.com). La gracia de esta red es que es capaz de convertir la superficie del cuerpo de una persona común y corriente en un canal de transmisión de datos de Banda Ancha, a velocidades de hasta 10Mbps.
Usando un sensor electro-óptico, la compañía desarrolló un transreceptor PCMCIA. Con esto, RedTacton permite la primera intercomunicación entre dispositivos electrónicos situados en el cuerpo y computadores u otros aparatos, a través de una nueva generación de interfaz de usuario basada en acciones tan cotidianas como caminar, sentarse o subir las escaleras.
Así, el simple toque de una mano pone en marcha una red tecnológica privada y la piel se convierte en la base de una red que conecta el celular con el reproductor de música a unos audífonos inalámbricos, la cámara digital a una impresora o todos los artefactos que la persona cargue entre ellos.
Los datos también pueden pasar de un cuerpo a otro. Por ejemplo, si lleváramos uno de sus transmisores y tocáramos la mano de alguien, transmitiríamos automáticamente nuestra tarjeta de visita a su PDA o agenda electrónica, guardada en uno de sus bolsillos y que también tendría un emisor-receptor RedTacton. Acto seguido, una vez que la persona que lleva el receptor vaya a su ordenador y lo encienda, la PDA cargará nuestros datos en el ordenador, de manera que quedarán registrados en su memoria informática.
Respecto a su posible comercialización a nivel mundial, Hideki Sakamoto, dice que actualmente no tienen ningún plan concreto en esa materia.
Y en cuanto a la seguridad y a la posibilidad de que alguien "hackee" esta red humana, Sakamoto aclara de entrada que "RedTacton proporciona solamente la capa física de la comunicación. Pero puede ser combinado con esquemas sofisticados del cifrado y de la autentificación".
Ver artículo completo: Nuevas Realidades: Mi cuerpo es mi disco dur. Pamela Carrasco T.
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